Me nombraron por una canción muy bonita, de un cantante muy entrañable que nunca supe escuchar.
Creo que siempre fui hermana mayor, incluso en mis días de hija única.
Me asignaron, cuando salí de fábrica, el mal genio de mi padre y la espesura emocional de mi mamá.
Conforme fue pasando el tiempo me creció la nariz aún pronunciando verdades y me salieron dos hermanos con alergia a los abrazos.
Mi condición de primera hija y hermana mayor empeoró con el tiempo y me diagnosticaron auto-exigencia crónica, disconformidad espiritual y una habilidad para la sanata.
Escribo un relato corto autobiográfico cada tanto y siempre me miro ajena.
Tengo una intolerancia que se me ve en el arco de las cejas y un rencor heredado que solo lo aplico a las cosas tontas.
Desarrolle una increíble y temprana capacidad para aguantar idiotas, lo que me costó un año de la palabra paterna, incontables frustraciones amorosas y un divague vocacional del cual aun estoy recuperándome.
Vivo en el exilio hace casi 7 años. Siempre pensé que sería mi hermana quien abandonaría el nido para no volver, ella y todo su desapego. Pero me tocó a mi, para sorpresa de todos.
Recuerdo que alguna vez estuve enamorada de la idea de vivir en otro lugar. Hoy soy una melancólica de lo porteño.
Fui la más pequeña, la más loca, la del peor carácter, la más flaca, la del pelo más negro, la más peluda de brazos, la de las piernas mas delgadas, la más dispersa.
Me gustan los gatos, viajar, el otoño, la montaña, el olor a campo, escuchar el mar.
Aprendo rápido y olvido a la misma velocidad, por lo que cometo errores en forma de espiral.
Me dedico actualmente a hacer listas mentales, una profesión para obsesos y cobardes.
Soy ante todo una insegura, disconforme con los reflejos y desesperada por reconocimiento.
Disfruto ser anfitriona, tirana, directora, jefa y mártir.
Me fascina leer, pero lo pienso tanto que se me cansa la vista antes de coger un libro.
Escribir me calma las tragedias. Pero la extenuante labor de hacer listas que no llegan a puerto no me deja tiempo para sentarme frente a una hoja en blanco.
Soy muchas cosas. Pero ante todo, soy excusas.
domingo, 8 de septiembre de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
En algun momento para la persona
-
Me siento aquí, escucho solo el sonido de la nevera y mis dedos sobre el teclado miro a mi izquierda e imagino el sonido de tu respiració...
-
Hoy me siento mal. Físicamente. Baja presión. Nauseas. Seguido por dolor de cabeza. Hoy necesitaba mas. Y tuve el descaro, parece ser,...
-
pero Sissí ya no quiere más laboratorio Sissí vivió toda su vida en un tubo de ensayo y en los tubos ahora hay miseria y Sissí quiere ser...
-
Hay quienes confunden la fantasía con el coqueteo mental ¡ No confundamos ! Los que no hacen la diferenciación entre uno y otro son de los...
-
Me tapan las palabras que no pronuncio. No pronuncio las palabras para poder olvidar. Sonrío para aparentar. Me muevo para no morir. Hab...
-
Por la ventana, lluvia. Ella mira el reloj, luego el teléfono. Ya es hora, se prepara una vez más. Tomas sus cosas y se abriga un poco. Baja...
-
Cuando hago algo que no debo me da hambre.
-
LE GUSTA LA MÚSICA QUE LA HACE BAILAR, LE GUSTAN LAS MELODÍAS QUE LA HACEN LLORAR. ELLA NO PUEDE ESCUCHAR UNA PIEZA DE BEETHOVEN SIN QUE SE...
-
Han pasado 13 años desde que sentí aquello que más anhelo sentir, por primera vez. Me doy cuenta de que deseo sentir. No importa cuantas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario